Fuente: Tile International
Revista: Vida + Espacios
De: Gilsa

¿Cómo prefiere ducharse? ¿Qué familia de duchas se adapta a su hogar? ¿Desea que el agua se proyecte en el centro desde arriba, que brote de la pared o que emane de los laterales? ¿Qué tipo de chorro le apetece más: masaje, cascada suave o lluvia fina? ¿O desea más bien poder elegir a diario? ¿Está pensando en una ducha empotrada, montada en la pared o en el techo? A partir de los tipos de ducha más diversos puede realizar las combinaciones de grifería y ducha que satisfagan por completo su gusto personal y hacer realidad, de este modo, un baño que se adapte a su estilo y a sus necesidades.

Hace unos 15 años la revolución minimalista se presentó en el baño y asumió semblanzas distintas. Una de éstas, la búsqueda de bienestar, estimuló la proyección más atenta de los objetos en función de su impacto dentro de la habitación.

LA DUCHA EN EXPANSIÓN: SISTEMAS HÍBRIDOS PARA NUEVOS RITOS

Un protagonismo llegó así al desarrollo de formas y dimensiones muy diferentes, estimulando nuevos empleos en el ámbito del cuidado del cuerpo. Así el lavabo ovalado se transformó en la pila cuadrada, la repisa sustituyó al mueble con puertas y cajones, y la tina o bañera, antes unificada en el revestimiento de azulejos de las paredes, se separó conquistando el centro de la habitación, pasando del estándar 170×70 a la grande dimensión circular, a la nueva tipología de la minipiscina.

La ducha tardó en llegar a esta transformación hasta el momento en que miró a saunas y hamman (baños árabes) en años más recientes. Tal vez este retraso se debe al hecho que culturalmente el bienestar se vinculaba al baño por inmersión, mientras que la ducha –a la cual no casualmente hemos visto asociado a radio y teléfono – se consideraba un instrumento práctico y veloz destinado a la higiene personal.

Pensando en la necesidad de instalar la práctica ducha justamente en sustitución de la vieja tina de pared, fue lanzado hace algunos años el plato ducha de formato rectangular: con esta solución sencilla y genial comenzó su emancipación, es decir, la multiplicación de los formatos disponibles tanto para platos como para cabinas. De aquí a llegar a la cabina ducha multifuncional, como nuevo espacio dentro del baño, ha sido un paso breve. Un nuevo híbrido, que se apropió de los valores culturales que empujaban a elegir la tina, y ahora los devuelve a través de un proyecto preciso de funciones, de imagen global y de detalles.

Ducharse ya no es sólo una función, sino que ha llegado a ser un concepto, y como tal, se ha extendido en ángulos y espacios bien definidos con características que, tanto en el espacio como en la elección de forma, subrayan un nuevo recogimiento y crean un nuevo ritual en el tiempo que ahí se transcurre.

NUEVAS DIMENSIONES DE LOS “INYECTORES”

Los nuevos “Espacios Ducha”, han heredado naturalmente sistemas consolidados de terapia de la luz y del sonido, hidromasaje, ducha escocesa, aromaterapia, baño turco y masaje plantar; pero también desde el punto de vista del chorro, eyectores de dimensiones nuevas que producen sistemas de erogación diferenciada del agua, que permiten elegir en cada ducha el tipo de chorro: “normal”, “suave”, “masaje” y “ahorrador”.

NUEVOS MATERIALES Y DISEÑOS PARA “PLATOS DE DUCHA O REGADERA”

En el sector de platos y tarimas la personalización se realiza en el ámbito de los formatos medio – grandes y de los acabados: tarimas de madera de las más variadas esencias se combinan con decorados y accesorios para la zona vestidor. El diseño de los platos se ha mantenido igual así mismo por tantos años, hoy cambia desde un punto de vista no sólo formal y material, sino también técnico, estudiando soluciones detalladas para ocultar o favorecer el desagüe.

Para finalizar, le podemos decir que el baño moderno combina funcionalidad, estética y emoción; y en Gilsa satisfacemos las necesidades actuales de manera óptima.