Por Hogaryconstrucción.com

   

 
 
Para renovar el aspecto de una habitación no siempre es necesario realizar grandes inversiones. En la decoración todo tiene que ver con la percepción: el espacio, la luz, los colores y los objetos.
 
Una gran cantidad de ideas de sencilla aplicación, pueden permitirle modificar el entorno, darle otro fin o significado al mobiliario y utilizar otros elementos para que todo se vea diferente.
 
1. Una primera propuesta es ordenar, separar y… “desprenderse”.
Muchas personas tienen el hábito de reunir cosas que no les son necesarias, a veces sólo por la inercia de juntarlas. Estos objetos (ya sean muebles, cuadros, papeles u otras cosas) ocupan un lugar que muchas veces podría emplearse en otros usos. No estamos hablando aquí de objetos de colección o que impliquen un afecto especial, sino de aquellas cosas que se van acumulando “sin ton ni son”, y sin que la persona tenga una intención real de conservarlas. Pero es importante tener un dominio del espacio, y recuperar sectores que no se tienen en cuenta porque están ocupados con objetos prescindibles, sobre todo en departamentos pequeños donde el espacio es un bien escaso. Es una buena idea hacer un orden de estos objetos con un criterio realista en cuanto a su estética y utilidad y desprenderse de aquellos que no sirvan y ocupen un lugar preciado. El sólo hecho de desocupar el lugar aporta un aire nuevo, despeja el ambiente y renueva la energía (es bueno recordar que según el Feng Shui y otras disciplinas orientales, todos los objetos sin uso que se estancan, obstaculizan el libre flujo energético).
 
2. Una segunda propuesta es animarse a mover las cosas de lugar.
Antes de pensar en descartar muebles que ya tiene y valora por otros nuevos, pruebe a cambiarlos de sitio. Muchas veces, mobiliario u objetos como lámparas o alfombras se toman otro interés al ubicarlos de manera diferente. Experimente agrupando el mobiliario de otras maneras y con otra distribución. Se sorprenderá al ver cómo una nueva ubicación de los objetos revaloriza el espacio y renueva el aspecto de las mismas cosas, prestándoles otra utilidad.
 
3. Una tercera idea es apelar al color y a las texturas.
Sin necesidad de cambiar todo, hay detalles que pueden modificar de una manera increíble la percepción del espacio, por ejemplo en un adorno, las cortinas, una alfombra o carpeta, un cuadro. ¡Anímese a pensar en colores! 
   
 
4. Una cuarta idea es renovar el aspecto del mobiliario, lo que también puede realizarse con poca inversión.
Hay algunos detalles que modifican totalmente la imagen de un mueble. Por ejemplo, logrará darle un aspecto diferente si reemplaza los herrajes, le da una manita con pintura o le modifica el color original. En sillas y sillones, pruebe con fundas y retapizados.
 
 

Un sofá tapizado con una tela estampada y recargada puede revestirse con una funda lisa, agregándole sencillez y revalorizando sus líneas. Entelar o forrar muebles es algo que les cambia totalmente la imagen y los revaloriza.
 

 

5. Una quinta idea es renovar la iluminación, un componente decisivo en esta composición, porque puede atenuar algunos colores y sectores y realzar otros.

Una luz puntual revaloriza un área. Si allí ubica su sillón favorito sobre una alfombra de colores cálidos, por ejemplo, habrá creado un espacio donde antes no lo había.